Ser madre y profesional hoy

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Ser madre y profesional hoy

-Cambió la concepción de la maternidad hoy día?

Hoy en día, en casi todo el mundo occidental casi todas las mujeres tenemos el derecho a estudiar, trabajar y hacer uso de la libertad personal, aspectos que no eran “obvios” hace dos generaciones atrás. Y esta realidad de libertad y autonomía entra en contradicción, en algunos casos, cuando somos madres. Porque nos damos cuenta, ya desde el embarazo, con los primeros síntomas de malestar físico que todo empieza a cambiar desde nuestro cuerpo, pensamientos, emociones, relaciones hasta nuestra querida agenda.

-Las mujeres que quieren desarrollarse como profesionales generalmente aplazan el inicio de la maternidad, esto es así actualmente?

Si, actualmente algunas mujeres deciden aplazar el inicio de la maternidad, dedicándose profundamente a su profesión y esperando el momento oportuno para dar el paso a la maternidad. En otros casos, aún con la duda y la incertidumbre por la pérdida de la amada libertad, llega el regalo de la vida.

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- Cuáles son los desafíos que debe enfrentar una mamá profesional?

Desde mi opinión el mayor desafío que enfrenta una madre profesional es lograr el equilibrio saludable entre el cuidado de los demás y el cuidado de sí misma. En la mayoría de los casos, los tiempos no alcanzan para cuidar de la profesión, de los hijos, de la pareja, de la casa con todo lo que implica y de una misma. Por lo que el gran desafío es lograr ese equilibrio con consciencia. Poder decidir en cada etapa qué es lo más saludable para mi y para mis seres queridos, sabiendo que el tiempo pasa muy rápido y las etapas cambian, como en la naturaleza.

- Cómo sobrellevar el rol de madre y profesional, sin caer en el estrés?

Es fundamental poder parar con todo, respirar, observar qué estoy haciendo y decidir qué es lo más importante en este momento. Es necesario parar por lo menos unos minutos, escuchar las señales que el cuerpo nos envía y cuidarnos, antes de llegar al estrés, más lejos con alguna enfermedad física nuestra o de nuestros hijos.

- Cómo organizarse cuando el hijo es pequeño.

Para organizarnos es necesario definir las prioridades y tomar decisiones.
Hay que tener en cuenta que las decisiones son por una etapa de la vida, no son de por vida.
Los hijos recién nacidos necesitan estar en brazos, pero ya al año necesitan caminar, ya casi no quieren estar upa. De la misma manera cuanto más pequeños más necesitan de la presencia amorosa de la madre y del padre, a medida que van creciendo y esas necesidades vitales fueron satisfechas más independientes o satisfechos se vuelven. Sin embargo, si las necesidades no fueron satisfechas en su momento, aunque crezcan tendrán carencias que intentarán llenar con otras cosas, como comida, personas, etc.

- Hasta que edad el hijo pequeño es dependiente de la madre?

Desde el nacimiento el bebé necesita el contacto corporal, afectivo y emocional con la madre. Ese contacto permite que surja el vínculo que va a permitir desarrollo y maduración psicoafectiva y de los procesos neuronales. Hasta los 6 meses la madre y el niño son uno, la madre es un continuum del bebé. El proceso de separación se inicia cuando empieza el desplazamiento autónomo, gatear y luego caminar y el proceso de individuación cuando logra decir yo. Esto quiere decir que antes de los dos años el niño vive en fusión emocional con la madre. Además, antes de los 3 años los niños no comprenden la temporalidad. No entienden que les digamos que vamos a volver luego, o que va a ser poco tiempo. Sencillamente mamá y papá dejan de existir cuando desaparecen. Se pueden sentir abandonados, rechazados, indefensos, y posteriormente pueden percibir el mundo como un lugar hostil, con desconfianza, condicionando las relaciones sociales, amorosas y su propia percepción.

-Cómo hacer que el niño pequeño no sienta tanto la ausencia de mamá cuando va a trabajar?

Es fundamental contar con ayuda, una persona o varias que puedan satisfacer y cuidar del niño durante las horas de trabajo. Y más importante aún es a la vuelta a casa, pensar cuántos minutos por día le dedicamos –en presencia y atención plena- a la satisfacción pura de nuestros hijos traducida en abrazos, sonrisas y palabras llenas de sentido. Si somos capaces de delegar todo lo demás una vez que hemos regresado a casa, si comprendemos que no hay nada urgente más que nutrir a nuestro bebe de caricias y leche, entonces el trabajo no será un obstáculo para el vínculo amoroso entre la madre y el niño. Para Laura Gutman, la maternidad y trabajo son compatibles. Lo importante es fundirnos en las necesidades de los niños pequeños en relación al contacto corporal, el cobijo, la lactancia, los brazos disponibles, la mirada, la quietud y la presencia durante las horas que sí estamos en casa, incluyendo la noche.

- Cuáles son las funciones a nivel emocional y psicológico que una mamá no puede delegar a otras personas cuando su hijo es bebé aún?

El doctor Carlos Gonzaléz, pediatra nos dice que : A partir de su relación con la madre, el niño desarrollará más adelante otras relaciones con figuras de apego secundario: padre, abuelos, hermanos, amigos, maestros, novio, compañeros de trabajo, jefes, cónyuge, hijos…Cuanto más sólida y segura es la relación con la madre, más sólidas y seguras serán las demás relaciones que el individuo establezca a lo largo de su vida.

- Cómo ser mamá hoy día de acuerdo a cada etapa de crecimiento de su hijo. Si puede hacer como tips. En la etapa del embarazo…

Crear vínculos y cuidarnos. Durante el embarazo tratar de brindarle al bebé un ambiente de amor y tranquilidad, e ir adecuando de apoco nuestras rutinas en base al autocuidado.

En la etapa del nacimiento/lactancia…

Luego, desde el nacimiento y hasta el momento de volver al mundo laboral, tratar en lo posible de amamantarlo. A mayor succión, mayor cantidad de leche. Aprovechar todo el tiempo de permiso maternal para estar muy cerca del bebé. Es fundamental. Relajarnos con todas las otras responsabilidades y dedicarnos al bebé, en lo posible con ayuda. Un tiempo antes de volver al trabajo, empezar a sacarse la leche y guardarla en el congelador ,si es posible, para ir armando un banco de leche propio. Una vez incorporada al ámbito laboral, aprovechar al máximo el momento del reencuentro al retornar al hogar dando tiempo de calidad.
Al dejar la leche para el bebé, la madre deja un poco de ella misma, lo cual es beneficioso para ambos. (Para más información sobre lactancia: www.llli.org) Contar con la ayuda de una persona de confianza
Otra cuestión importante es contar con por lo menos una persona de confianza para dejarla a cargo del bebé durante las horas de ausencia. A esta persona hay que proporcionarle toda la información necesaria: las horas en que hay que darle al bebé la leche almacenada y todos los cuidados necesarios. Desde el trabajo, llamar a casa cada tanto para saber cómo están.

Participación del papá

Además, es fundamental incorporar al padre en el cuidado del bebé. El padre puede bañarlo, cambiarlo, vestirlo, jugar con él, hablarle. Es necesario que padre e hijo pasen tiempo juntos.

Cuestión de actitud…

Es esencial la actitud de la madre. Por eso es fundamental llegar a un equilibrio para estar disponibles o sino estaremos presentes físicamente pero ausentes emocionalmente.
El equilibrio se logra: escuchando a las señales que nos envía nuestro cuerpo y hacer cambios al respecto, hablar de nuestras necesidades con nuestra pareja, buscar maneras de tener un tiempo para nosotras mismas, para recargarse de energías, renovarse y, desde ahí, pasar un tiempo con su hijo.
No debemos olvidar que nuestro hijo es un bebé por corto tiempo. Si no logramos tener tiempo para lo básico como bañarnos tranquilas, dormir de corrido 6 horas, entre otras cosas, podemos relajarnos y pensar que es solo un tiempo que ese bebé nos necesita.

RESPIRA. Serás madre toda tu vida.
Enséñale las cosas importantes. Las de verdad.
A saltar en los charcos, a observar a los bichitos,
a dar besos de mariposa y abrazos muy fuertes.
No olvides esos abrazos y no se los niegues NUNCA:
puede que dentro de unos años los abrazos que añores
sean los que no le diste.
Dile CUÁNTO LE QUIERES
siempre que lo pienses.
Déjale imaginar. Imagina con él.
Déjale llorar. Llora con él.
Las paredes se pueden volver a pintar.
Los objetos se rompen y se reemplazan continuamente.
Los gritos de mamá
DUELEN PARA SIEMPRE.
Puedes fregar los platos más tarde.
Mientras tú limpias él crece.
Él no necesita tantos juguetes.
Trabaja menos y quiere más.
Y, sobre todo, RESPIRA.
Serás madre toda tu vida.
Él sólo será niño una vez.

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