Papas involucrados

Padre Soltero
5 julio, 2018
Positivo y negativo
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Un padre es una persona muy importante en la vida de un niño desde antes de que nazca. Muchos hombres “juegan” con sus hijos cuando están en la panza, les hablan, cantan o masajean suavemente el abdomen de la madre. Los especialistas dicen que el bebé reconocerá la voz del padre si el mismo ha estado cerca durante el embarazo. A continuación, en este artículo nuestra psicóloga nos cuenta cómo el papá puede involucrarse más tanto en la etapa del embarazo y luego del nacimiento del bebé.

Está demostrado que cuando la pareja espera un bebé y ambos están involucrados, no solo se producen cambios en la madre sino también se producen cambios fisiológicos en el hombre: bajada de nivel de testosterona, aumento de la prolactina y de estrógenos. Lo cual produce en el hombre cambios psicológicos y de comportamiento preparándose para la llegada del bebé. Esto es conocido como el 'Síndrome de Couvade'.
Esto también favorece que pueda desarrollarse el instinto paternal con características como la ternura, la sensibilidad, el afecto paterno-filial y un comportamiento más estable. Elementos que son esenciales para acompañar el embarazo y especialmente los primeros días de vida del hijo.
Durante el embarazo, el padre puede aprender a realizar masajes para aliviar los dolores de su pareja y las técnicas de respiración y relajación que hacen las contracciones más soportables para el parto.
Acompañarla en lo que ella necesite en la preparación del bolso y en los últimos detalles antes de ir al sanatorio. En algunos casos en los últimos meses y en otros casos en los últimos días, la madre ya no puede moverse como quisiera y a veces está más sensible y necesitada de cercanía y cariño.
También puede averiguar cómo le gustaría vivir el parto a su pareja, sus preocupaciones y preferencias. Por ejemplo: ¿Ella prefiere que él esté en el parto o no? ¿Quiere que vea adónde llevan al bebé para realizar el chequeo? ¿Le quiere dar de mamar lo más pronto posible? ¿Quiere visitas? El papá puede tener todos esos conocimientos para darle la tranquilidad y seguridad que su pareja necesita.
Durante el parto, estar con la madre y hablar con ella, estando pendiente de ella, acompañándola en lo que ella necesite, aunque también esté ansioso, nervioso o no tenga todas las respuestas. En algunos casos, la madre solo necesita su mano como apoyo. La presencia amorosa del padre ayuda a crear un ambiente más tranquilo, alegre y seguro en el momento más emocionante y tal vez doloroso.
Una vez con el bebé en brazos, ya desde el primer momento, es bueno que el padre pueda alzarlo y tocarlo, pasando las horas y días, cambiarle los pañales y hasta bañarlo para sentirse cada vez más seguro para sostener al bebé tan pequeño y crear desde temprano un vínculo muy profundo con su hijo.
Entre juegos, miradas, baños, cambios de ropa y pañales se crea una relación paterno-filial única e inexplicable con esos pequeños detalles y momentos cotidianos.
Los primeros días en casa también requieren una readaptación y diálogo constante con la pareja. La madre experimenta grandes cambios a nivel físico, emocional y psicológico y necesita una persona estable y amorosa que la acompañe a transitar por el torbellino de emociones a veces contradictorias. La dedicación exclusiva al nuevo ser, la lactancia, el cambio de sus horarios y tantas otras cosas más hacen que el desarrollo de las tareas habituales de la mujer en el hogar sean más difíciles de llevar a cabo, por eso es de gran ayuda que el padre pueda organizar la casa de manera que la madre pueda estar tranquila para dar lo mejor de ella al recién nacido, desde las tareas domésticas hasta las visitas por unos días. Esto ayudará muchísimo a generar un ambiente de amor y tranquilidad.
Todos estos grandes detalles son semillas que el padre está sembrando y podrá ver sus frutos a corto y largo plazo, en su relación de pareja y en la relación con sus hijos.