Mundo adolescente

Mirada de cariño
5 julio, 2018
Noviazgo primerizo
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Los adolescentes tienen tantas ganas de gritar su independencia que suelen entrar en colisión con la familia, lo que se puede convertir en una guerra sin fin. La Lic. Eugenia De Loof reflexiona sobre la mejor manera de sobrellevar estas crisis.

¿Por qué es importante mantener la calma y no entrar en conflicto constante con los adolescentes?

Principalmente, porque los adolescentes son sumamente críticos y, más que escuchar las palabras, ven los actos. Ellos pueden repetir la frase conocida: "tus acciones gritan tan fuerte que no escucho lo que decís".

Si hay conflictos es porque hay una lección que aprender, y es importante mantener la calma, porque ellos están aprendiendo a negociar, a asumir las consecuencias de sus actos, a ser responsables y saber administrar su libertad. Si no mantenemos la calma, no vamos a poder educarles, transmitirles las mejores maneras para resolver los conflictos. Además, se puede entrar fácilmente en un juego de lucha de poder, de quién grita más fuerte; eso solo lleva a más gritos o a un encierro del adolescente.

¿Qué actitudes debemos mantener con ellos?

Podemos mantener con ellos actitudes como el diálogo, respeto, equilibrio, serenidad, escucha atenta. Para decidir y enfocar mejor en cuáles, Virginia Satir (1988) nos plantea responder a las siguientes preguntas: ¿qué clase de ser humano quiero que sea mi hijo?, ¿qué puedo hacer para lograrlo?
Por lo tanto, por ejemplo, ¿quiero que mi hijo sea un adulto autónomo y responsable, con capacidad de toma de decisiones y resolución de conflictos? Puedo aprovechar todas las ocasiones de conflicto o encuentro para dialogar con respeto, escuchar sus necesidades y enseñarle que los pasos a la libertad exterior suceden paso a paso.

¿Cómo lograr la armonía en las relaciones familiares?

Lograr la armonía familiar no es fácil; ningún niño viene con un manual de instrucciones, ni los padres somos expertos en la escuela de formar seres humanos; hasta a veces nos cuesta mantener la armonía interior con nosotros mismos. Lograr la armonía familiar es un arte que se cultiva día a día, que requiere tiempo, esfuerzo, un proyecto familiar, dedicación, humor, conocimiento y tantas cosas más.

Existen algunas claves que nos pueden ayudar:

Elizabeth Lukas (2004), en su libro "La felicidad en la familia", nos propone renunciar a la queja permanente. Afirma que nada desmorona tanto a una familia como las quejas permanentes que uno o varios miembros de la familia repiten y perpetúan; eso hace que muchos familiares se encierren en sí mismos o se insensibilicen emocionalmente. La autora sostiene que el confort de la vida moderna se paga con un tremendo distanciamiento. Por último, propone respeto y confianza mutua, poniéndose en lugar de la otra persona para lograr comprenderlo.

Alfredo Oliva Delgado, en su artículo "Relaciones familiares y desarrollo adolescente", sostiene que para mejorar las relaciones entre padres y adolescentes son necesarios el afecto, la comunicación, el apoyo, fomentar la autonomía y la individualidad. Aunque los intercambios cálidos y afectuosos disminuyen en relación con la infancia, es importante mantener una relación estrecha durante la adolescencia. Cuando el afecto, el apoyo y la comunicación positiva caracterizan a las relaciones con los adolescentes, ellos tienen un mejor ajuste sicosocial, incluida la confianza en sí mismos.

Activos y saludables

¿De qué forma acercar a los jóvenes a actividades positivas como deportes, arte, y que cumplan con sus tareas escolares?

- Esto no se debe empezar en la adolescencia, sino desde la infancia, realizando con ellos las actividades positivas al aire libre, deportes, juegos, pinturas.

También debemos ayudarles a tener horarios de juego, de tareas, de artes. Esto equivale a ser también nosotros responsables con nuestra distribución de tiempo, tiempo de trabajos, el de algún deporte o actividad al aire libre, de ver la televisión, usar la computadora, tiempos de diálogo en familia, etc.

Es importante darnos cuenta que la mejor manera de acercarlos a actividades positivas y que cumplan con sus responsabilidades es dando nosotros el ejemplo. En otras palabras, no podemos decirles: lee tu libro si nunca nos vieron leer un texto, ni jugá un deporte, si no jugamos con ellos al aire libre y pasaron mucho tiempo con juegos electrónicos.

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/salud/mundo-adolescente-82939.html