Madre estresada

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"Jamás ha habido niño tan adorable que su madre no quisiera verlo dormido". Ralph Waldo Emerson

Cuenta Catalina:

Desde que nació mi primer hijo mi vida no para. A decir verdad, leer tranquilamente una revista o navegar por internet se ha convertido en un deseo casi inalcanzable. Ni que decir leer libros o ver una buena película sin tener que pararla cada 10 minutos. Mi aspecto es de una madre sin tiempo, apenas logro secarme el pelo y atármelo con una cola de caballo. Me pongo lo que primero encuentro. Mi marido parece que no se da cuenta, nos hemos convertido en compañeros de cuarto que comparten la misión de criar a los hijos. Al terminar cada jornada, que se repite igual casi todos los días, me siento recompensada por una sonrisa o los logros de mis hijos que me hacen feliz, pero debo confesar que no es nada fácil ser madre.

Desde que una mujer es madre cambia radicalmente sus prioridades, preocupaciones y el uso del tiempo. Ya no puede dormir toda la noche, tomarse todo un día libre, sentarse a ver una película, leer un libro sin ser interrumpida o simplemente ir al baño tranquila.

NECESITO UN TIEMPO PARA MI!!! Es lo que grita, anhela y necesita una madre estresada.

¿Soy una madre estresada? ¿Cuáles son los síntomas?

Generalmente una madre estresada presenta mayor irritabilidad, tensión, ansiedad, cansancio, agotamiento, sueño atrasado crónico, el sistema inmunológico se resiente, infelicidad, culpa, deterioro de la imagen personal. La persona cansada tiene menos capacidad para pensar en soluciones a los problemas del día a día, esto también favorece que se explote por cualquier cosa o se esté más sensible o exigente.

Me doy cuenta que soy un madre estresada, ¿qué puedo hacer?

• Hablé con su pareja de sus tensiones y preocupaciones, no para culparlo sino para coordinar juntos un tiempo libre para usted. Por ej: los sábados él saca a pasear al hijo para que usted pueda dedicarse a sus cosas.
• Ponga límites. Aceptar que le vendría bien una ayuda y buscarla. Pueden ser algunos días de la semana o algunas horas. Pueden ser personas contratadas, familiares o amigos.
• Tomarse un tiempo para una misma, desde ir a la peluquería, leer un libro, salir a caminar con amigas. Un espacio donde pueda conectarte con usted misma nuevamente, descansar de sus obligaciones como madre y recargar las pilas. Por lo menos una vez al mes. Los hijos, de apoco, deben aprender a respetar este espacio personal.
• No te culpes si estás sobrepasada. Respira hondo y conta hasta 20 hasta que te sientas un poco más tranquila, no reacciones rápidamente.
• Organizar con la pareja una salida solos. Es muy fácil descuidar el matrimonio por cuidar de los hijos pero eso no es en ningún aspecto positivo y las consecuencias inciden directamente en los hijos.
• Retomar, de poco, la vida social. Una salida con amigos, algún acontecimiento social.
• Hablar con padres que tengan hijos de la misma edad y compartir soluciones o simplemente compartir experiencias.
• Realizar alguna actividad física, aunque termines a la noche agotada sin fuerzas. Meditar también es fundamental.
• Buscar un momento diario para escribir las experiencias del día en un cuaderno personal o blog también podría ayudar muchísimo a lograr un momento de equilibrio interior.
• Trata de reírte más y disfrutar de esta etapa única e importante para educación y personalidad de tus hijos.

Es importante que la madre estresada pueda buscar su bienestar porque verse triste o agotada, con un abandono personal o postergándose constantemente terminará posiblemente en depresión o en algo parecido. El ser una mártir no ayuda a nadie, porque si la madre no es feliz eso afecta directamente a sus hijos y a su pareja, a corto y a largo plazo.

Lic. Eugenia De Loof