En busca de la autonomía

Embarazo
29 junio, 2018
Estrés del viajero
29 junio, 2018

En busca de la autonomía

Cambios de hábitos, de estado de ánimo, falta o exceso de apetito, problemas para dormir, falta de motivación, tendencia a distraerse, son aspectos característicos de la preadolescencia. La licenciada Eugenia De Loof, psicóloga, explica cómo ayudarlas a fortalecer su autoestima y ganar autonomía. Es importante tener en cuenta que el crecimiento y la maduración están sujetos al ritmo particular de cada chico o chica, factores hereditarios, sociales y culturales. Una característica es que la relación con padres y docentes cambiará sustancialmente. Los preadolescentes priorizarán el tiempo con sus amigos porque se desarrollan socialmente a partir del grupo.

Grupo de amigos

Los juegos con compañeros son esenciales porque necesitan del intercambio y de la interacción social positiva con sus pares para ir definiendo su identidad e individualidad.

Por eso, requerirán de un espacio donde puedan expresarse con confianza y desarrollar sus habilidades, con una participación activa desde su originalidad sin juzgamiento y con límites claros.

Para ellos será fundamental un espacio con sus pares donde puedan realizar actividades físicas o puedan expresarse creativamente sin miedo al rechazo o la exclusión; un espacio que les brinde la oportunidad para conocerse y respetarse fortaleciendo su autoestima, valorándose integralmente y aprendiendo a vivir en relación con personas diferentes, respetando la diversidad.

Etapa difícil

Es una etapa difícil porque los chicos y chicas tienen muchos sentimientos y pensamientos contradictorios, por ejemplo, quieren independencia pero no se atreven a separarse de los vínculos que los unen con la niñez.

El preadolescente necesita del adulto como autoridad. La mejor manera de que vayan ganando autonomía y se fortalezca su autoestima es a través de la educación, encontrando una combinación de autoridad y amor.

Ellos agradecerán que sus padres les den una mayor autonomía en algunos ámbitos de su vida, lo cual les enseñará a ser más responsable, además de reforzar su libertad.

Es importante escuchar y validar lo que ellos están diciendo, para que puedan aprenden a pensar por sí solos, los chicos tienden a enseñarse a sí mismos, a pensar en el futuro y a aprender a hacer las cosas que les conviene.

Lo importante es enseñarles a decidir qué hacer o no y darles mensajes como: Si vos podés, yo confió en vos, que aumenten el amor propio con permiso a equivocarse, retractarse y volver a empezar, como cualquier ser humano.

Consejos para padres

Para una buena relación entre padres e hijos, la licenciada Eugenia De Loof, recomienda las siguientes estrategias:

1. Darles afecto físicamente y emocionalmente, con sonrisas, contacto visual, abrazos, escucha atenta.

2. Demostrarles amor incondicional, rechazar la conducta inapropiada, pero siempre aceptar quiénes son. Confiar en ellos y ser de confianza.

3. Ser buen ejemplo de cómo lidiar con las tensiones con paciencia y calma.

4. Permitirles que expresen sus sentimientos, emociones y pensamientos y confirmarlos como válidos.

5. Ayudarles a comprender sus emociones y a dominar su comportamiento, buscando el equilibrio entre la libertad y la responsabilidad.

6. Ayudarles a verbalizar sus experiencias, a decir con palabras lo que piensan y sienten sin juzgarles.

7. Ofrecerles dirección y guía, apoyarles en sus decisiones para que aprendan a pensar por sí solos.

8. Observar sus interacciones, conocer sus relaciones y vínculos. Más que hablarles o aconsejarles es escucharles lo que nos cuenten y desde ahí acompañarles.

9. Asegurarles que no tienen que enfrentar las situaciones difíciles solos.

10. Las normas y la disciplina son necesarias, buscando que aprendan que sus acciones tienen consecuencias. Siempre con un espíritu dialogante.

11. Buscar ayuda o consejo profesional si lo necesita.

¿Qué les preocupa?

Alrededor de los 10 años se produce un cambio profundo en los chicos. Descubren que sus sentimientos son diferentes al de otros y se va despertando la propia vida afectiva del preadolescente.

Algunos se cuestionan ¿quién soy? ¿para qué estoy en este mundo? No se sienten comprendidos por sus padres, ni se encuentran a gusto con sus maestros y creen encontrar respuestas en las cosas externas.

En cuanto a sus intereses, un gran número de preadolescentes preferirá la televisión, escuchar música o usar la computadora. También se sienten solos y buscarán contacto con sus semejantes, estar comunicados con amigos, ya sea por el chat o por sus teléfonos celulares.

Otros son consumistas, ya sea con ropas de marca o la nueva tecnología.

Les preocupa su cuerpo que está cambiando, desconocen su cuerpo, algunos son torpes, otros siente inseguridad, incomodidad, confusión, culpa, esto lleva a tener dificultades con la alimentación y también en el relacionamiento.

La búsqueda de respuestas se manifiesta a veces como profundas críticas hacia su entorno. Cuestionan las reglas, normas, códigos en todos los ámbitos, hasta en los juegos. Juzgan permanentemente a los demás: critican muy duramente.

Su autoestima es muy cambiante, como sus emociones. Todo esto favorece a que tengan conflictos y tensiones con los adultos (la autoridad). Algunos viven centrados en sí mismos y en lo que están sintiendo. Todos necesitan sentirse aceptados por los demás y encontrar su propia identidad.

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/salud/en-busca-de-la-autonomia-1125074.html