Criar emocionalmente bien

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“como saber si estoy criando emocionalmente bien a mi hijo, si es feliz o si lo será en el futuro" Nota gua mama

El adulto se apoya en la persona que aprendió a ser durante la niñez.
Tal como lo dice Virginia Satir, la infancia es la época en que se cimentan los fundamentos de la vida. Y estos son establecidos por los adultos que tienen a su cargo la crianza de los niños.

Por lo tanto, nos podemos preguntar: estoy criando emocionalmente bien a mi hijo? Cómo sé si es feliz ahora? Y si lo será en el futuro?

Son preguntas muy importantes. A veces damos más prioridad en la educación de nuestros hijos al aspecto intelectual, al motriz, al social y descuidamos la educación emocional. Es decir, podemos tener hijos muy inteligentes pero emocionalmente muy inmaduros, que no toleran una negativa, ni la frustración.

Entonces, qué significa la educación emocional?

Según Virginia Satir el poder emocional de una persona se muestra en la libertad con la que siente todas las emociones abiertamente, expresándolas en forma clara y canalizándolas en acciones constructivas.
Esto quiere decir que criar emocionalmente bien a nuestros hijos significaría que ellos puedan experimentar emociones como por ejemplo la alegría, el dolor, la frustración, la satisfacción, la negación, de manera abierta sin juzgamientos ni criticas, expresándolas adecuadamente y canalizándolas en acciones constructivas.

Cuáles podrían ser las acciones constructivas?

Por ejemplo, ayudarles a entender los errores como oportunidades para aprender. Que tienen permiso para equivocarse y no por eso los dejaríamos de amar. Que nosotros también nos equivocamos y aprovechamos esos errores para crecer y mejorar en el futuro.
En relación con la frustración es importante tener en cuenta:

-No hacer por nuestros hijos lo que ellos sean capaces de hacer solos. El sentirse productivos, útiles, capaces son elementos básicos para su desarrollo emocional sano.

- Evitar la sobreprotección, porque genera en el niño un sentimiento de incapacidad que va afectar su autoestima.

- Ante problemas estimular la creatividad buscando opciones de soluciones.

- Mostrarles que en la vida a veces se pierde y gana y que ambas tienen aprendizajes y crecimientos en potencia.

SENTIRSE AMADO

Es fundamental que nuestros hijos se sientan amados y queridos independientemente de sus acciones. Como afirma Goethe: "saberse amado produce más fuerza que saberse fuerte".
El sentirse amado se inicia desde el embarazo hasta todos los momentos de nuestra vida, en especial en nuestra infancia.
Según Melanie Klein, el niño recién nacido experimenta, tanto en el proceso del nacimiento como en la adaptación a la situación postnatal, mucha ansiedad. Si se le brinda consuelo sin tardanza -en particular calor, la forma amorosa en que se lo sostiene y la gratificación de recibir alimento- surgen emociones más felices.
Según D.W. Winnicott el entorno de apoyo constituye el entorno que existe aproximadamente a lo largo del primer año de vida. En un principio, el entorno es el útero; posteriormente son los brazos que nos sostienen, el regazo de la madre, tal vez el padre y otras personas.
El niño puede experimentar el entorno como más o menos sustentador. Si el entorno es un buen entorno de apoyo, nos hace sentirnos cuidados, protegidos, comprendidos, amados.
Sólo cuando se produce alguna interferencia en el entorno de apoyo se empieza a experimentar la falta de cuidado, amor o confianza.
Dicho de otro modo, antes de que las cosas den la sensación de que van mal, el niño no registra que las cosas van bien.
Sin embargo, si alguna carencia permanece constante o es intermitentemente consistente, el niño no dará por hecho el entorno de apoyo, se volverá aprensivo y empezará a manifestar algunos signos.
Por ejemplo, si se observa en el bebé indicios de rabia, falta de interés por el mundo circundante, incapacidad para tolerar frustraciones y expresiones de tristeza.
Por lo tanto, lo más importante en los primeros años de vida es brindarle un entorno de apoyo donde se sienta amado, tenido en cuenta, importante, escuchado.
Y a medida que va creciendo proporcionarle las herramientas para que pueda ser feliz aunque las cosas no salgan como él quiera, tolerando las frustraciones y los dolores y aprendiendo de sus acciones.